Máximo Kirchner: “La motosierra la escondió, se terminó el chiste”
Mar del Plata · Congreso Educativo Nacional «Imaginar y Transformar»
En el cierre del tercer Congreso Educativo Nacional “Imaginar y Transformar”, en la Universidad Nacional de Mar del Plata, Máximo Kirchner cruzó el ajuste con la educación, el trabajo y los recursos de la Argentina. Cuestionó a Guillermo Montenegro por la quita de Zona Fría, apuntó contra el RIGI y el poder de las tecnológicas, y llamó a construir una mayoría social y política capaz de poner límites a los sectores concentrados.
Fernanda Raverta abrió el encuentro con un diagnóstico duro. “La derecha argentina es una derecha violenta, que por momentos es una derecha asesina”, dijo la senadora provincial, y sostuvo que eligieron a Máximo Kirchner como blanco de un ataque “sistemático, odioso, estigmatizante y hostigador todos los días”. Cuando tomó la palabra, el diputado nacional arrancó con ironía. “Yo recién escuchaba a Fernanda decir del presidente que anda con la motosierra, ya no anda con la motosierra, la escondió. Se terminó el chiste”.
Y enseguida planteó la disyuntiva que, según su lectura, la sociedad argentina tendrá que resolver el año que viene: gran parte de la sociedad argentina una de las contradicciones que va a tener que resolver el año que viene es, ¿qué le gusta más? ¿Si te gusta más que te gobierne alguien que te saca lo que te gusta en tu vida diaria? o si te animás a tener alguien que puede o no gustarte en el gobierno, o no gustarte en el gobierno, pero que vos tengas lo que te gusta en tu vida? De eso se trata.
La educación y los recursos que faltan
Kirchner puso el foco en el financiamiento. “Podremos ponerle toda la voluntad y todas las ganas del mundo. Pero si no hay recursos es muy complejo”, advirtió. Recordó la meta del 6% del producto y recuperó una fórmula de Néstor Kirchner de 2003: “La ecuación educativa exige responsabilidad estatal, responsabilidad docente, responsabilidad familiar y responsabilidad personal de los estudiantes”.
También rechazó el discurso de la decadencia. “Muchas veces pareciera que nos quieren vender una Argentina quebrada, impotente, sin autoestima”, dijo. Y ubicó al modelo de Milei en una genealogía: “El núcleo es igual al de la dictadura, es igual al del menemismo y es igual al del macrismo”.
En ese marco, recordó la situación de las escuelas técnicas. Señaló que en los 90 solo dos provincias las mantuvieron abiertas: Neuquén y Santa Cruz. “Tenemos que meter guita en las escuelas técnicas porque eso es pensar un país de manera integral, no solo recupero a Vaca Muerta, pongo en valor los bienes naturales comunes, sino también tengo que preparar a mi pueblo, a los ciudadanos y ciudadanas argentinas para ese modelo de país industrial”.
Mar del Plata, el gas y la bronca con Montenegro
El tramo más concreto llegó con la Zona Fría. Kirchner apuntó directo contra el intendente Guillermo Montenegro: “¿Cómo puede ser que el señor Montenegro a quien los marplatenses le dieron dos veces el enorme premio de gobernar esta ciudad, no haya levantado la voz cuando los marplatenses hace 48 horas le arrebataron el subsidio de gas de zona fría? No hay justificación partidaria”.
En sintonía, Wado de Pedro aEn sintonía, Wado de Pedro advirtió en entrevista con Julieta Fiorentino para ZOOM sobre el impacto en las facturas. “El mes que viene va a haber aumentos de gas del 30% al 50%”, dijo el senador, y calificó la medida como “de una crueldad espantosa, en un contexto donde no hay trabajo, no hay becas, no hay medicamentos y los jubilados están mal”. También explicó la estrategia del bloque para dejar sin quórum la sesión y frenar una norma “que va a perjudicar a 5 millones de personas”.
Mas tarde, Juan Grabois, que habló por los veinte años del Centro Cultural América Libre, también coincidió en el reclamo. https://zoomtvmdq.com.ar/grabois-laboratorio-crueldad-america-libre-mar-del-plata/
Kirchner, por su parte, cuestionó a los legisladores que votaron a favor en 2021 y en contra en 2026. Dijo que actuaron “como si fueran dos personas diferentes”, pese a haber ingresado por la lista de Unión por la Patria. “Comprometieron su palabra y su mandato en sus provincias a un gobierno”. Y advirtió sobre el riesgo de que el peronismo “vuelva a ser hegemonizado por aquellos que entienden que la gente es un valor fungible y no el activo principal que nos convoca a militar, pensar y transformar la patria”.
Sobre la desocupación local, fue directo: “Acá en Mar del Plata, 9.9 de desocupación, tercer conglomerado del país con más desocupación. Vamos a esperar otra vez en la Argentina tener 20 puntos de desocupados en la calle o vamos a salir antes que nos pase todo”.
Datos, tecnología y grandes fortunas
El diputado también apuntó contra el poder de las tecnológicas. “Cuando uno ve al presidente de los gringos y al presidente de los chinos tener que sentarse con los diez, quince dueños de la empresa tecnológica más grande, es hora que no nos tomemos en joda la interferencia de la tecnología”. Y agregó: “El valor de esos datos existe y genera enormes fortunas”.
Cuestionó el uso de la información personal: “Entregamos datos personales libremente y no nos damos cuenta con el uso de los teléfonos, que después son utilizados y estudiados para construir sobre nosotros mismos la aceptación de sus ideas”.
Como propuesta, mencionó un impuesto del 3% a las transferencias al exterior con destino a discapacidad, educación y salud. Comparó con Brasil, donde la tasa es del 3,5%, y estimó que en 2025 habría generado unos 1.900 millones de dólares, de los cuales el 60% iría a provincias y municipios.
El RIGI y la recaudación que falta
Al referirse al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones, Kirchner aclaró que no rechaza cualquier política de promoción: “El RIGI es regalar plata también. La Argentina puede tener un régimen de inversiones. Claro que debe tenerlo. Pero no éste. No éste que nos condena, no éste que entrega nuestros bienes naturales comunes, no éste que permite que el dinero de nuestro país, que se lleven los minerales casi gratis nuestros”.
También cuestionó la baja de Bienes Personales: “Esa recaudación que Milei decidió que el Estado argentino no tuviera para cederla a sectores muy concentrados de la economía, es después la que falta a la hora de educar, de curar. O de cuidar, en el caso de la seguridad”.
Industria, pymes y soberanía energética
Kirchner reivindicó el período 2003-2015. “El período donde más empresas se creaban en la Argentina —y a pesar de eso nos dicen antiempresarios— fue entre el 2003 y el 2015: más de 200.000 pymes en la Argentina se abrieron y se generaron para que muchos argentinos encontraran trabajo por primera vez, después de muchos años”.
También recurrió al libro Petróleo y política, de Arturo Frondizi: “Se busca convencer que aquello que hay en nuestro país o que tenemos todos los argentinos y argentinas no tiene valor o que va a dejar de tenerlo rápidamente para iniciar procesos de enajenación que justifiquen la cobardía de los dirigentes a la hora de gobernar y poner límites en función de los intereses de las mayorías populares”.
Lo vinculó con el presente: recordó al ministro de Energía de Neuquén diciendo que había que sacar rápido Vaca Muerta porque no iba a valer mucho, y a empresarios que le quisieron vender la misma idea con el litio. “Iban buscando facilidades y facilidades. Mientras la gente va sumando dificultades y dificultades”, resumió.
Vaca Muerta y la pelea por la renta
La energía ocupó buena parte del discurso. “Lo que está muy mal es que el pueblo argentino no reciba ningún beneficio de eso”, dijo sobre la actividad energética. Y reclamó: “No puede ser que los argentinos y argentinas no participen del crecimiento de Vaca Muerta”.
Recordó la recuperación de YPF, la explotación de Vaca Muerta y la construcción del gasoducto Néstor Kirchner. “Se recupera YPF: 51% para el Estado, 49% paquete accionario privado en la bolsa. En el año 2014 tenemos el pico más alto de déficit energético, -6.000 millones de dólares. ¿Qué quiere decir esto? Que nosotros como país gastamos 6 mil millones de dólares para traer combustible o gas de afuera”.
“Se toma una decisión, se recupera Vaca Muerta, se hace el gasoducto. A pesar de que el macrismo, con su deuda de 2.700.000.000 de dólares hace 100 años de Caputo”, afirmó. Sobre el costo de la obra, dijo que “costaba el 5% del préstamo del fondo”.
También se refirió al impuesto a las grandes fortunas: “Fue para poquitos, 13.014 argentinos, no más. Con esa recaudación de 2.700, 3 mil millones de dólares, hicimos el ex gasoducto Néstor Kirchner, porque estos no hacen nada, pero le cambian el nombre a todo”.
En ese tramo, cuestionó el regreso de Luis Caputo al área económica: “Vuelve Caputo, no como volvió Cavallo también. Me acuerdo que allá por el 17, 18, había endeudado a la Argentina 100 años y se presentaba con un éxito de credibilidad en los mercados”.
En relación con el litigio por YPF, reivindicó la posición argentina: “Cuando la Argentina, a través de diferentes gobiernos, no se entregó en el juicio por YPF, terminamos ganando. Si hubiéramos hecho lo mismo con los fondos buitres y con el Fondo Monetario Internacional, millones de familias argentinas estarían mejor. No es sólo una cuestión ideológica. Son números, hay que saber sumar y restar”.
“Vaca Muerta la recupera el peronismo. El gasoducto lo hace el peronismo. Por lo tanto, el superávit energético es peronista”, sostuvo. Y enseguida marcó el límite: “¿Cuándo deja de ser peronista? Deja de ser peronista cuando el Congreso de la Nación le saca a la zona fría 4 millones de argentinos”.
“Ese gas que estaba en Vaca Muerta que recuperamos para todos los argentinos y argentinas, está muy bien su explotación, producción y venta al exterior. Lo que está muy mal es que el pueblo argentino no reciba ningún beneficio de eso y que 4 millones de argentinos se queden sin el subsidio de gas mientras vuelve a aumentar la nafta”.
Vinculó la política energética con la producción: “Nuestras pymes, nuestro sector industrial tiene que tener un precio de gas que le permita producir y competir con otras potencias económicas. No se tiene que ir todo el gas argentino a países vecinos ni a San Pablo. Tiene que darle crecimiento y trabajo en Argentina. Porque si no lo hacemos, nos llevaremos muy bien con los dueños de las energéticas, pero la gente la va a pasar muy mal”.
La pobreza y el tejido social
“Familias con pluriempleo o con horas y horas para ganar cada vez menos”, planteó. Y resumió: “Están rompiendo la comunidad”.
“44,5% de los pibes y las pibas en Argentina están por debajo de la línea de pobreza, al mismo tiempo que le retiran fondos a la educación y a la inversión universitaria, primaria, secundaria y jardín”, afirmó. También dijo: “Salarios que cada vez alcanzan para menos desde una punta a la otra en nuestro país, escuelas que muchas veces cuesta mantener en condiciones realizables”.
Cuestionó las promesas incumplidas: “Ni los 3.000 jardines hicieron. Le sacaron el fútbol de la casa a la gente y no le hicieron los jardines a los pibes”.
Sobre los beneficios empresariales, apuntó: “Vienen las mineras y las petroleras de otros países y prácticamente le damos plata para que se lleven el oro, el cobre, el litio o el petróleo en Vaca Muerta”. Y agregó: “Nos terminamos enterando que los sectores estrella en el crecimiento de la economía argentina, a los que no se le cobran prácticamente impuestos y se les da un derecho de pernada con la reforma laboral, no generaron más trabajo, sino que peor aún, han despedido y tienen menos trabajadores con un 30% más de ganancias”.
“¿En serio el pueblo argentino va a seguir soportando esto?”, preguntó. “Ha habido demasiada paciencia para un modelo económico que cada vez va a ser más cruel con los argentinos y las argentinas. Es hora de ponerle freno y límite”.
Gobernadores, Congreso y mayoría política
“No están cuidando a los habitantes de la provincia, se están cuidando los gobernadores a sí mismos”, afirmó sobre el rol de las provincias en el Congreso. “Sus legisladores en el Congreso Nacional siguen dándole luz verde a leyes que dañan a la gente bajo la pátina de que están ejerciendo federalismo”.
Respecto de la reforma laboral, fue tajante: “La reforma laboral es que no hay que darle. Están más desesperados por lo que dicen los titulares de los medios o cómo ven en las redes que por defender los intereses de las personas de carne y hueso”.
“Adentro del Congreso estamos definiendo sobre el destino de millones de personas”, sostuvo, y reconoció la dificultad de enfrentar a los sectores concentrados: “Esto no quiere decir que sea fácil oponerse a poderes concentrados, pero nunca hay que entregarse. No es hora de charlatanes de feria. No es una elección más la que viene el año que viene. Hay experiencias que nos obligan realmente a organizarnos y ofrecer a la sociedad un futuro diferente a este presente”.
Cristina y el cierre
“Cuando uno la ve a Cristina donde está, la ve presa, y a la casta libre y de joda”.
“Tenemos el ejemplo de una compañera a la que no le pudieron hacer decir nada en contra de su gente, no la pudieron quebrar jamás. Cristina no tomó decisiones ni siquiera en contra de aquellos que la odian sin saber por qué, pero estaban mucho mejor cuando gobernaba ella que ahora”.
“Eso es lo que nos hace diferentes y nos hace querer una realidad distinta. Frente a aquellos que se quiebran al primer Chaski Bum: estamos firmes, tenemos ganas y tenemos voluntad de ver a un argentino en la Casa Rosada que vuelva a definir políticas económicas en función de su pueblo, de su industria y de sus trabajadores”.
Kirchner cerró con un llamado a construir una mayoría social que pueda convertirse en mayoría política: “Estas son las peleas que tenemos por delante: el por qué y para qué se han hecho las cosas. Tenemos que tener el coraje y la determinación suficiente para volver a construir una mayoría social que termine siendo una mayoría política dispuesta a volver a ponerle límites a los sectores más concentrados de la economía”.
