CRISTINA ANTE GINEBRA: IECSA, de Calcaterra, el primo de Macri, cobró 19 veces más que Báez
Causa Vialidad · Comité de Derechos Humanos ONU
La defensa de Cristina Fernández de Kirchner lleva al Comité de Derechos Humanos de la ONU una prueba que, según sostiene, desarma el eje fáctico de la condena por Vialidad: el 0,85% de los fondos del fideicomiso vial terminó en las empresas de Lázaro Báez entre 2009 y 2015. El dato surgió de un testigo convocado por la propia Fiscalía en la causa Cuadernos, y fue reconstruido por una auditoría encargada por la defensa. Con esa prueba, buscará una cautelar que suspenda la inhabilitación perpetua. Mientras tanto, el país se desindustrializa y el Estado se vacía.
de los US$2.200 millones desembolsados por la Fuente 14 entre 2009 y 2015 terminó en empresas de Lázaro Báez, según la auditoría encargada por la defensa.
Para los abogados de Cristina Fernández de Kirchner, esa cifra desarma el argumento central de la condena: que el Decreto 54/2009 fue dictado con el “exclusivo propósito” de beneficiar a Lázaro Báez. La empresa que más cobró en ese período fue IECSA, de Angelo Calcaterra, primo hermano de Mauricio Macri, con el 16,36%.
El dato apareció el 6 de agosto de 2026, en el marco de la causa Cuadernos, cuando un técnico de Vialidad Nacional, convocado como testigo por la Fiscalía, exhibió una planilla con el detalle del gasto del fideicomiso. “Nosotros no habíamos podido ver eso antes”, reconoció Carlos Beraldi en la conferencia de prensa. “La verdad a veces sale a la luz de la manera más inesperada”.
El informe, encargado por la defensa al economista brasileño Antonio Corrêa de Lacerda, analizó 367 obras de la Fuente 14, 114 constructoras y US$2.200 millones desembolsados. De esas obras, 17 están vinculadas a Vialidad y recibieron US$18,66 millones: el 0,85%. El Grupo Austral no aparece entre las 15 primeras constructoras.
El nudo legal
La defensa pidió, durante el juicio de Vialidad, una pericia contable sobre la totalidad de las obras del país. El tribunal la denegó. Esa pericia nunca se hizo. Lo que aparece ahora, en la causa Cuadernos, es una planilla que exhibió un testigo convocado por la propia Fiscalía, y que permite reconstruir el dato que la defensa buscaba: cuánto de ese fondo fue a las empresas de Báez y cuánto a las demás constructoras. El 0,85% no existía en el expediente de Vialidad. Es una prueba que la defensa pidió, se le negó, y ahora aparece por otra vía.
Ese matiz es central, porque el artículo 366 del Código Procesal Penal Federal habilita revisar una sentencia firme cuando aparece prueba nueva. La defensa sostiene que esta planilla lo es, porque el tribunal de Vialidad impidió que se produjera cuando fue solicitada. Un tribunal deberá decidir si eso configura el supuesto que la norma exige.
El constitucionalista Raúl Gustavo Ferreyra ya había señalado esa pericia denegada como un punto central de su crítica al fallo.
“La defensa había solicitado una pericia sobre la totalidad de las obras realizadas —que se verificara si se acreditaron, cómo y cuándo se pagaron, cómo se ejecutaron—, y esa prueba fue denegada. En los términos de la propia jurisprudencia de la Corte, la denegación de prueba decisiva para la solución del litigio configura arbitrariedad”.
Además, Casación y la Corte Suprema revisan sentencias, no juicios: lo que la defensa persigue es reabrir el juicio a partir de un hecho nuevo, un estándar más exigente que una revisión directa del fallo. Un magistrado de los tribunales de Comodoro Py, consultado por Infobae tras la conferencia, señaló que esta cuestión ya fue tratada y rechazada varias veces, y remarcó que el informe de la defensa se basa en datos nacionales, mientras que en el juicio se debatió solamente la obra pública en Santa Cruz, donde Báez se quedó con “cerca del 85%” de las obras. Son dos universos distintos: el 0,85% mide el total de fondos de la Fuente 14 a nivel nacional entre 2009 y 2015; el 85% mide la porción de las obras santacruceñas que efectivamente se juzgaron en Vialidad.
Esa concentración, por sí sola, no acredita direccionamiento: es esperable que una empresa radicada en Santa Cruz gane una porción alta de las licitaciones de esa provincia. La condena necesitaría probar la intención de beneficiarlo, no solo la coincidencia territorial. Cuál de los dos recortes es el pertinente para sostener o descartar la hipótesis de la condena sigue siendo una discusión abierta.
Ferreyra lo plantea como una violación del principio de ofensividad:
“Para que haya fraude contra la administración pública debe existir un daño concreto a esa administración. ¿Cuál fue ese daño? No lo sé. Existe una presunción construida por los medios de comunicación hegemónicos sobre el costo de las 51 obras en cuestión, a partir de la cual se estima un sobreprecio del veinte por ciento. Son especulaciones, hipótesis especulativas”.
Lo que dice la defensa
La defensa sostiene que la condena por administración fraudulenta se construyó sobre una premisa falsa: que el Decreto 54/2009 buscó beneficiar exclusivamente a Báez. Según Beraldi, la acusación inicial incluía leyes de presupuesto y decretos que “se desmoronaron” durante el juicio: legisladores declararon que las normas eran legítimas y los jefes de gabinete negaron presiones. Cristina no fue condenada por asociación ilícita.
El argumento tiene cuatro ejes: el decreto era una norma general de reasignación presupuestaria, no de ejecución dirigida; ningún testigo declaró que Cristina hubiera ordenado un pago concreto, porque el fondo lo administraba Vialidad como ente autárquico; el 0,85% desarma la hipótesis de direccionamiento (“resulta difícil sostener que todo el mecanismo haya sido creado exclusivamente para beneficiarlo”, dijo Beraldi); y una pericia contable sobre el total de obras del país fue pedida, reconvertida varias veces y nunca realizada, hasta que la Corte no ingresó al fondo del planteo por considerarlo, en su momento, prematuro.
“Es todo quitar, arrojar, expulsar, sea como sea, de la política de la Argentina a una mujer porque estorba”, dijo el abogado español Javier Borrego, y calificó la sentencia de 1.616 folios como “un delirio”.
Con esta prueba, la defensa incorporará el informe como adenda ante el Comité de Derechos Humanos de la ONU y evalúa un recurso de revisión ante Casación. “Se creó una mentira para condenar a la presidenta Cristina”, dijo Rafael Valim.
Ferreyra lo plantea como una violación del principio de legalidad:
“Esos deberes funcionales estaban a cargo de los jefes de gabinete, ninguno de los cuales fue procesado […] La responsabilidad sobre los procesos licitatorios y la ejecución presupuestaria corresponde, institucionalmente, al jefe de gabinete; basta con leer cómo está construida la institución”.
Los jueces que intervinieron
La condena fue confirmada por instancias cuyos integrantes fueron, en su mayoría, designados durante el gobierno de Macri. Rosatti y Rosenkrantz fueron designados en comisión por decreto en diciembre de 2015 y sus pliegos fueron aprobados por el Senado en junio de 2016. Mahiques fue trasladado a Casación Federal por decreto en 2018; Bruglia fue trasladado ese mismo año, en un movimiento que la Corte luego consideró no equivalente a un nombramiento permanente. Borinsky visitó a Macri en Olivos al menos 15 veces, según registros citados por Infobae y Página/12; Hornos se reunió con él 6 veces y admitió que hablaban de “política judicial y penitenciaria”. Los jueces del TOF 2 y el fiscal Luciani, en cambio, fueron designados durante los gobiernos de Cristina.
En octubre de 2022, jueces federales, funcionarios porteños y directivos de Clarín viajaron a la estancia Lago Escondido, de Joe Lewis. Entre ellos, Julián Ercolini, el juez que instruyó Vialidad. La fiscal de Bariloche los investigó por dádivas; el juez Ramos anuló esa causa en 2023 por “origen viciado”, y el fiscal que la investigaba murió de cáncer meses después. En enero de 2026 el Gobierno acordó con Lewis el cierre de otra causa sobre tierras fronterizas, que pasó a ser reservada.
Para Ferreyra, ese entramado de relaciones configura, además, una violación constitucional puntual:
“También se vulneró el principio de imparcialidad: quedaron probadas relaciones entre quienes tuvieron a cargo el juzgamiento que afectaban seriamente esa neutralidad que tiene fundamentos y exigencias constitucionales. Esa alteración se produjo tanto en primera instancia como en la Cámara. No fue considerada por la Corte en su sentencia final”.
Recuadro
“Una sentencia arbitraria”: la lectura de un constitucionalista
Raúl Gustavo Ferreyra, profesor titular regular de Derecho Constitucional en la Facultad de Derecho de la UBA, expuso su análisis del fallo el 26 de junio de 2025, en una disertación en el Salón de Actos de esa facultad, bajo el título “La caída: causa Vialidad”.
Ferreyra parte de una definición técnica: la arbitrariedad de sentencia es una construcción jurisprudencial que la Corte elaboró en 1909 y que hoy sostiene entre el 85 y el 90 por ciento de las causas que llegan al tribunal. Desde ahí reconstruye el expediente: un recurso de casación de 340 páginas que la Cámara no consideró, y una Corte que resolvió en setenta días un expediente de más de sesenta cuerpos y doscientas cajas de documentación.
Compara el fallo con el caso “Trump” de la Corte Suprema de Estados Unidos, resuelto once meses antes sobre inmunidad presidencial, y marca una diferencia estructural: en la Corte argentina no puede haber minoría, porque el número de jueces necesario para dictar sentencia es tres, y la Corte tiene solo tres jueces. Matemáticamente, dice, es imposible que exista una voz disidente.
Ferreyra publicó su propia columna sobre el fallo, con el mismo título, en Página/12.
La doble vara
Menem estuvo detenido 167 días en 2001, sin tobillera ni restricciones de visitas (medida que la Cámara Federal revocó); fue absuelto en 2018 por “plazo razonable” y murió en 2021 sin prisión efectiva. De la Rúa fue absuelto y sobreseído en sus causas y murió libre en 2019. A Macri le archivaron en 2026 la causa del FMI, como “decisión política no judiciable”; la del Correo Argentino sigue abierta, sin procesamiento. Ninguno de los tres tuvo prisión efectiva ni inhabilitación perpetua. Cristina cumple domiciliaria desde junio de 2025, con tobillera y restricciones de visitas.
La asimetría, para la defensa, es también actual. Karina Milei fue señalada por presuntas coimas en la ANDIS (audios y un chat la mencionan como receptora del 3%), con 29 indagatorias pedidas por el fiscal Picardi, pero ella no fue indagada. Una comisión del Congreso concluyó que Javier Milei y su hermana “utilizaron sus cargos para promocionar” la cripto $LIBRA, cuyo desplome dejó pérdidas estimadas de 100 a 120 millones de dólares a 114.410 inversores.
El atentado que la Justicia dejó a mitad de camino
Hay un capítulo que excede la comparación entre expresidentes: un intento de magnicidio con financistas señalados que, hasta ahora, terminaron impunes. El 1 de septiembre de 2022, Fernando Sabag Montiel gatilló un arma a centímetros de la cabeza de Cristina. El disparo no salió. Él fue condenado a 10 años (14 unificados) y Brenda Uliarte a 8 años y 2 meses; Nicolás Carrizo fue absuelto. El juicio no investigó autoría intelectual: se impuso la hipótesis de “dos loquitos sueltos”.
La pista sobre el financiamiento del clima previo sí se investigó, y quedó trunca. La fiscalía apuntó a pagos del Grupo Caputo Hermanos a Jonathan Morel, líder de Revolución Federal (la agrupación que marchaba con guillotinas pidiendo “cárcel o bala”); el juez Martínez de Giorgi sobreseyó a los Caputo por falta de prueba de que conocieran su militancia. Los integrantes de Revolución Federal sí van a juicio oral.
Otra pista tampoco llegó a juicio: la del diputado Gerardo Milman, grabado la víspera diciendo “cuando la maten, yo estoy camino a la costa”. Según reveló Página/12, una exasesora suya declaró que el contenido de su teléfono, el de otra asesora y el del propio Milman fue borrado por un técnico en una oficina de Patricia Bullrich. El peritaje posterior de su celular no arrojó pruebas, en parte porque el dispositivo había sido comprado después del atentado. La jueza Capuchetti archivó la causa contra Milman en octubre de 2025.
El ajuste y la entrega silenciosa
Con Cristina presa, la economía se resiente, el aparato productivo se apaga y el Estado se vacía.
Según el INDEC, la informalidad laboral llegó a 44,2% en el primer trimestre de 2026, con 5,9 millones de personas sin aportes, el nivel más alto en dos décadas, y la inversión cayó 11,6% interanual, cuarto trimestre consecutivo en baja. El salario mínimo es el tercero más bajo de América Latina (unos US$251), con una caída del poder adquisitivo cercana al 39% desde noviembre de 2023. Según el Observatorio de Tierras, hay 13 millones de hectáreas en manos extranjeras.
El caso de la discapacidad resume ese deterioro. El Congreso rechazó por dos tercios el veto de Milei a la Ley de Emergencia en Discapacidad. El Gobierno la promulgó como Ley 27.793 y suspendió inicialmente su ejecución mediante el Decreto 681/2025. La Justicia ordenó posteriormente su aplicación. Ahora, el proyecto de Presupuesto 2027 propone modificar nuevamente el régimen, entre otras cosas, con una pensión equivalente al 70% del haber mínimo y restricciones para compatibilizarla con empleo formal.
El INTA perdió más de 800 puestos desde diciembre de 2023 y sus estaciones experimentales están paralizadas; los investigadores que desarrollaron las variedades de trigo que hicieron a la Argentina exportadora se fueron o cobran salarios que no alcanzan. El INTI perdió más de 860: sus laboratorios están vacíos, y el Gobierno envió al Congreso un proyecto para privatizar la certificación, de modo que las normas de seguridad las fijen empresas privadas y no el Estado. El SENASA perdió más de 1.000: sus controles de frontera se redujeron, y los exportadores ya advirtieron que, si el organismo no certifica, los mercados se cierran.
A la pérdida de puestos de trabajo, se añade el deterioro de las capacidades estatales. El Estado deja de poder controlar, de poder certificar, de poder investigar. Y cuando el Estado se retira, ocupa su lugar el mercado, que no controla, sino que certifica lo que le conviene.
El desmantelamiento no se detiene en los organismos técnicos: alcanza también a las universidades. El Presupuesto 2025, prorrogado por segundo año consecutivo sobre la base del Presupuesto 2023, mantuvo una estructura de financiamiento que las universidades denunciaron como insuficiente. El IIEP-UBA/CONICET estimó para marzo de 2026 una caída real del 34% de los salarios docentes universitarios respecto de noviembre de 2023.
El sistema científico perdió 6.400 puestos entre diciembre de 2023 y junio de 2026; el CONICET concentró 2.051 bajas. Según el análisis del Grupo EPC-CIICTI, la inversión pública en ciencia y tecnología se proyecta en 0,14% del PBI en 2026, el nivel más bajo de la serie iniciada en 1972. El 31 de julio de 2026, 379 becarios posdoctorales quedaron fuera del sistema al no otorgarse prórrogas hasta la convocatoria CIC prevista para agosto de 2027.
La universidad pública no es solo el lugar donde se dictan clases: es donde se investiga, donde se forma a los profesionales que sostienen el sistema de salud, donde se producen los conocimientos que después se aplican en la industria y en el campo. Cuando se la desfinancia, no se pierde solo educación. Se pierde la capacidad de pensarnos como país.
Cristina
El 29 de julio de 2026, Cristina presentó una comunicación ante el Comité de Derechos Humanos de la ONU, con una carta publicada simultáneamente en El País, Libération y Folha de S.Paulo.
“Todas y cada una de las arbitrariedades cometidas contra mí tienen un solo objetivo: proscribirme de la vida política. La proscripción perpetua es, en realidad, la pena principal.” Sobre el género: “Durante años se ha pretendido juzgarme no solo por mis actos, sino fundamentalmente por mi condición de mujer”. Y lanzó la pregunta que atraviesa el caso: “¿Ser la única mujer electa y reelecta Presidenta y, al mismo tiempo, la única expresidenta condenada por la Corte Suprema? ¿En serio alguien puede pensar que eso es una casualidad?”. Sobre el lawfare: “Una democracia deja de ser plenamente democrática cuando los jueces sustituyen la voluntad popular”. Y cerró: “No responderé con odio. No responderé con violencia. Responderé con más Derecho, con más democracia y con más verdad”.
El estado de inocencia invertido
Ferreyra cita a Julio Maier, para quien no corresponde hablar de “principio de inocencia” sino de “estado de inocencia”, una condición que el Estado debe desarmar acumulando prueba. En este proceso, sostiene Ferreyra, esa lógica estuvo invertida desde el comienzo.
“Una sentencia arbitraria no lesiona solamente a quien la sufre en su cuerpo y en su libertad. Lesiona, sobre todo, la confianza que la ciudadanía deposita en sus tribunales.”
Ferreyra cierra su disertación parafraseando a Albert Camus: “Una de las más altas aflicciones del ser humano es ser juzgado sin ley. Así se está: en ‘la caída'”.
Los dados están en el aire
El informe del 0,85% se incorporará como adenda ante el Comité, buscando una cautelar que suspenda la inhabilitación perpetua y permita a Cristina competir en 2027. El Comité se reúne del 19 de octubre al 6 de noviembre en Ginebra. En medio de la crisis presupuestaria y de liquidez de la ONU, los órganos de tratados redujeron de tres a dos sus períodos de sesiones anuales, y no hay confirmación de que el caso argentino sea tratado en esa fecha. Sus dictámenes no revocan sentencias firmes de manera automática. El antecedente “Fontevecchia”, que suele citarse en estas discusiones, corresponde a la Corte Interamericana, no al Comité de la ONU: son dos sistemas distintos y conviene no equipararlos. El segundo camino es un recurso de revisión ante Casación, con el artículo 366 como base legal.
En la conferencia previa, Borrego había sugerido que Cristina podría presentarse a las PASO. Beraldi le bajó el tono: “Como somos gente seria, vamos a ir paso por paso”, dijo. Primero el Comité, después el recurso. No hay anuncio de candidatura.
¿Alcanza el 0,85% para torcer una condena confirmada por la Corte Suprema? La defensa apuesta a que sí, con una cadena de instancias inciertas: primero un organismo internacional sin fecha segura, después un tribunal que deberá decidir si la planilla es prueba nueva o si el planteo se cae por tratarse de algo que ya estaba disponible.
Mientras tanto
Casación rechazó el recurso de Máximo y Florencia Kirchner por los embargos de Hotesur y Los Sauces
La Cámara Federal de Casación rechazó este viernes por “inadmisible” un recurso de Máximo y Florencia Kirchner contra los embargos preventivos sobre las sociedades Hotesur y Los Sauces, dispuestos en la ejecución del decomiso de la condena por Vialidad. Entre los bienes alcanzados está el departamento de San José 1111, donde Cristina Fernández de Kirchner cumple la domiciliaria. El fallo fue por mayoría de Hornos y Barroetaveña, con disidencia de Borinsky, que quería habilitar el tratamiento de la apelación. El monto total del decomiso actualizado asciende a $684.990.350.139,86.
La decisión llega en los mismos días en que la defensa de Cristina presenta su adenda ante el Comité de Derechos Humanos de la ONU. Uno de los dos jueces que votaron por rechazar el recurso, Hornos, es el mismo que en 2016 se reunió seis veces con Mauricio Macri en Olivos y admitió que hablaban de “política judicial y penitenciaria”.
La tobillera es el mensaje
No es solo una medida cautelar. Ningún expresidente varón la usó, ni tuvo límite de horas de sol ni un dispositivo que registra cada movimiento las 24 horas. A Menem lo esperaron con torta de cumpleaños; a Cristina la marcan como a un animal. Eso es exhibición, y la exhibición tiene destinatario: el que venga después. El mensaje es simple: esto te puede pasar a vos si gobernás para las mayorías y no para los intereses de algunos. Si ponés la soberanía y el interés nacional por delante de otros intereses, sabés lo que se viene.
Sin Cristina en el circuito electoral, el peronismo pierde su única conducción con legitimidad de origen. Axel Kicillof gobierna la provincia más grande del país, con los recursos que tiene, lo mejor que puede, pero no alcanza. Sergio Massa mantiene su propio espacio, con estructura y votos, pero tampoco articula una conducción nacional. Los gobernadores del Norte negocian con la Nación, los intendentes del conurbano se arreglan con la provincia, los gremios se desmarcan, los bloques legislativos votan sin disciplina. Cada sector juega su juego. El peronismo se convierte en una confederación de intereses locales sin proyecto nacional.
Y sin proyecto nacional, no hay resistencia organizada al ajuste: la desindustrialización avanza, la primarización se profundiza, la entrega del suelo y los recursos se acelera, la fuga de cerebros se naturaliza, el salario se pulveriza, y no hay actor político con fuerza suficiente para frenarlo.
Que el peronismo esté fragmentado, que Cristina esté presa y que el ajuste avance son hechos verificables. La cadena que los conecta, la ausencia de Cristina en el circuito electoral produce la fragmentación, y la fragmentación habilita el ajuste.
El lawfare no es un fin en sí mismo. Es un método. Para esta cronista, su objetivo no es castigar a Cristina por un delito, sino eliminar al actor político que podría articular una resistencia nacional. Y para eso no hace falta matarla. Basta con inhabilitarla, deslegitimarla, desgastarla, y dejar que el peronismo se despedace solo. Menem murió libre. De la Rúa fue absuelto. Macri tiene causas archivadas. Karina Milei no fue indagada. Milei promocionó la cripto $LIBRA, que dejó pérdidas a 114.410 inversores, y no está preso. Solo Cristina está presa, porque el modelo la necesita proscripta para avanzar.
Lo que se juega, con esta lectura, no es solo la libertad de Cristina. Es la posibilidad de que exista una alternativa política con fuerza suficiente para frenar el desmembramiento. Un peronismo desunido no puede frenarlo. Una Cristina presa no puede articularlo. Y un sistema judicial permeable a los poderes económicos dificulta que cualquier intento de reorganización prospere sin ser judicializado.
La condena a Cristina se construyó sobre un decreto que reasignó fondos de un fideicomiso vial. En paralelo, la informalidad laboral llegó al 44,2%, el nivel más alto en dos décadas; el poder adquisitivo del salario mínimo cayó; y el Presupuesto 2027 recorta derechos en discapacidad. Mercado Pago llegó a ofrecer préstamos con un costo financiero total de hasta 1.375,9% anual en agosto de 2026; el Banco Central admite tasas de entre 90% y 900% en el crédito al consumo. Y aunque el INDEC informó una caída de la pobreza de casi diez puntos entre 2024 y 2025, el Observatorio de la Deuda Social de la UCA (que no responde al kirchnerismo) calculó que la mejora real fue de apenas 2,1 puntos, y denunció un cambio de metodología no informado por el organismo oficial. Las tarifas de los servicios básicos se dispararon. Cada vez es más difícil acceder a los alimentos de la canasta básica, la masa laboral es mayoritariamente pobre y no llega a fin de mes. Solo unos pocos disfrutan del modelo.
El Poder Judicial y el ajuste económico al unísono.
La proscripción de la principal referencia opositora y el deterioro más profundo de las condiciones de vida en dos décadas ocurrieron al mismo tiempo, bajo el mismo gobierno, con la misma estructura del Poder Judicial.
¿Puede el peronismo reconstruir una conducción sin Cristina? ¿Puede hacerlo con Cristina presa? ¿O el lawfare logró su objetivo: eliminar la única alternativa real al desmembramiento?
No fueron solo por ella; vinieron por todos.
Por Julieta Fiorentino · Asistencia IA
