Crisis diplomática con Brasil: Kicillof respondió a los insultos de Milei a Lula
El presidente del Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, encabezó este domingo en la Plaza Moreno de La Plata un acto por el 74° aniversario del fallecimiento de Eva Perón, junto al intendente local, Julio Alak. El homenaje, organizado por el PJ bonaerense, el PJ de La Plata y la Comisión Permanente de Homenajes a Eva Perón, convocó una fuerte presencia de militancia política, con banderas del Movimiento Derecho al Futuro, agrupaciones sindicales y organizaciones territoriales, y se dio horas después de una escalada diplomática entre la Argentina y Brasil, motivada por los dichos del presidente Javier Milei contra su par brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva. Buena parte del discurso del gobernador estuvo dedicado a esa disputa.
“Basura socialista”: el discurso que encendió la crisis con Brasil
Milei había viajado el sábado a San Pablo para participar del lanzamiento de la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro, senador e hijo del expresidente Jair Bolsonaro, condenado por el Supremo Tribunal Federal a 27 años y 3 meses de prisión por liderar la trama golpista destinada a revertir el resultado de las elecciones de 2022, y que actualmente cumple esa pena bajo un régimen de prisión domiciliaria. La figura de Bolsonaro padre quedó además asociada al ciclo político posterior a la Operación Lava Jato, la investigación por corrupción que en 2017 derivó en la condena y el encarcelamiento de Lula da Silva, quien permaneció 580 días preso.
Esa condena, dictada por el entonces juez Sergio Moro, fue anulada en 2021 por el Supremo Tribunal Federal al considerar que el magistrado había actuado con parcialidad, después de que el sitio The Intercept Brasil publicara en 2019 las revelaciones conocidas como Vaza Jato, con conversaciones entre Moro y los fiscales del caso que reforzaron las denuncias de un uso político del sistema judicial. La anulación permitió a Lula recuperar sus derechos políticos y volver a la presidencia en 2023. Moro, por su parte, integró después el gabinete de Jair Bolsonaro como ministro de Justicia.
La participación de Milei en el lanzamiento de Bolsonaro hijo fue interpretada por el gobierno brasileño como una intervención directa en la campaña electoral y un respaldo explícito al espacio que enfrenta a Lula en los comicios del 4 de octubre. Durante el acto, realizado en el estadio Mercado Livre Arena Pacaembú, en el marco de la convención del Partido Liberal, el mandatario argentino llamó a “parar la basura socialista”, calificó a Lula de “presidiario” y “ladrón”, y volvió a cuestionar al juez Alexandre de Moraes, integrante del Supremo Tribunal Federal, que había denegado la autorización para que Milei visitara a Bolsonaro. Esas expresiones derivaron en una fuerte reacción diplomática de Brasil.
La respuesta llegó desde el Palacio de Itamaraty, sede de la diplomacia brasileña: el canciller Mauro Vieira dispuso llamar a consultas al embajador de Brasil en Argentina, Julio Bitelli. Convocar a consultas a un embajador es una de las herramientas de mayor gravedad de la práctica diplomática antes de una eventual degradación de las relaciones bilaterales, y expresa el profundo malestar del gobierno de Lula. Es, según coinciden distintas coberturas, una de las señales más severas adoptadas por Brasilia desde su asunción.
Kicillof: “No en nuestro nombre”
Kicillof calificó lo sucedido como motivo de “vergüenza ajena” y remarcó que, desde la provincia de Buenos Aires, existe respeto por los pueblos vecinos y hermanos. En un mensaje difundido en sus redes, fue más duro todavía: sostuvo que Milei “no comprende el papel que desempeña” y lo acusó de querer convertirse en el “che pibe” de Trump y Netanyahu, atacando a quienes le hacen frente a la ultraderecha internacional. Confirmó además que se comunicó personalmente con el canciller Vieira, en representación del Partido Justicialista bonaerense, para transmitirle un mensaje directo: “no en nuestro nombre, Milei”. También apuntó al costo económico de la disputa y calificó de “tonterías y payasadas” la maniobra del Presidente para sostener, según sostuvo, a un candidato por pedido de Trump.
El malestar no quedó circunscripto al peronismo bonaerense. Desde el Frente Renovador, el espacio de Sergio Massa, se difundió un comunicado que respaldó la integración con Brasil y advirtió que de esa relación dependen miles de pymes, industrias y puestos de trabajo, en la misma línea que planteó Kicillof sobre el impacto de la escalada en la producción y el empleo.
El homenaje a Evita
Ya en el escenario de Plaza Moreno, ante dirigentes sindicales, funcionarios provinciales y referentes del peronismo, el gobernador sostuvo que “la provincia de Buenos Aires y toda la Argentina se llenan de homenajes para mantener viva la memoria de Evita” y reivindicó su legado como referencia permanente para las políticas de justicia social. “Ella nos enseñó que detrás de cada necesidad hay un derecho y una obligación. Nuestro deber no es solo denunciar los problemas, sino brindar respuestas y soluciones concretas para nuestro pueblo”, afirmó.
“No arrodillarnos ante las potencias foráneas”
Kicillof aprovechó el acto para cuestionar con dureza la gestión de Milei, a la que definió como una expresión de la ultraderecha que, según sostuvo, perjudica a los trabajadores y a los sectores populares. “Estamos atravesando una etapa muy oscura, en la que nos gobierna una ultraderecha que lastima a los trabajadores y a los sectores más vulnerables de la sociedad para garantizar la ganancia de unos pocos”, expresó. Vinculó también la política exterior del Gobierno nacional con riesgos para la soberanía y la economía: “Nos quieren llevar de nuevo a la época de la colonia, poniendo en riesgo nuestra soberanía. No podemos permitir que un presidente que se declara admirador de Margaret Thatcher busque entregar nuestras tierras y ofenda a un país hermano como Brasil, poniendo en peligro fuentes de trabajo e inversiones.”
La referencia no es menor: Brasil es el principal destino de las exportaciones industriales argentinas y el socio estratégico más importante dentro del Mercosur, especialmente para la industria automotriz, autopartista y manufacturera, cuya integración productiva depende en gran medida de la estabilidad del vínculo bilateral. Argentina y Brasil sostienen además el núcleo político y económico del bloque, por lo que cualquier deterioro en la relación impacta también en las negociaciones regionales y en la política exterior común.
Ese planteo económico tiene sustento en cifras oficiales. Brasil se consolidó en 2025 como el principal socio comercial de la Argentina, con un intercambio bilateral de bienes que, según el INDEC, alcanzó los USD 31.195 millones, el valor más alto desde 2013. Las exportaciones argentinas hacia ese mercado sumaron USD 12.771 millones, mientras que las importaciones treparon a USD 18.424 millones. La integración productiva es particularmente sensible en el sector automotriz y autopartista, donde Brasil concentra alrededor del 60% de las exportaciones argentinas de camiones, un dato que ilustra la magnitud de lo que está en juego frente a cualquier deterioro sostenido del vínculo bilateral.
Por su parte, el intendente de La Plata, Julio Alak, acompañó el planteo político al destacar la vigencia de Eva Perón como símbolo del movimiento nacional y popular. “Hoy evocamos la memoria de la abanderada de los humildes y de una líder indiscutible de la historia argentina, que representa el amor por los desposeídos y los trabajadores”, sostuvo, y expresó su confianza en que la Argentina vuelva pronto a tener “un gobierno nacional, popular y democrático” que represente esos mismos valores.
En el cierre del acto, Kicillof puso el foco en el protagonismo de las nuevas generaciones y convocó a fortalecer la organización política y social. “Emociona ver que las y los jóvenes siguen comprendiendo que no hay verdadera libertad si no hay justicia social y una mano solidaria para acompañar a quienes no llegan a fin de mes”, señaló. Y dejó la definición central de la jornada, que enlaza de manera directa el homenaje a Evita con su cuestionamiento a la política exterior de Milei: “El mejor homenaje que le podemos hacer a Evita es organizarnos, no arrodillarnos ante las potencias foráneas y ser más solidarios que nunca para construir una alternativa que le devuelva a este pueblo el futuro que se merece.”
Del homenaje participaron, además de Kicillof y Alak, la ministra de Mujeres y Diversidad, Estela Díaz; la subsecretaria de Promoción Cultural, Lorena Riesgo; el presidente del Instituto de Lotería y Casinos, Gonzalo Atanasof; el director general y artístico del Teatro Argentino, Ernesto Bauer; el intendente de Berisso, Fabián Cagliardi; el presidente de la Comisión Permanente de Homenaje a Eva Perón, Raúl Castro; el secretario general de la CTA bonaerense, Roberto Baradel; el secretario general de la CTA Autónoma bonaerense, Oscar de Isasi, y otros dirigentes y funcionarios provinciales y municipales.
En definitiva, no fue casual que Kicillof eligiera un homenaje a Eva Perón para responder a Milei. En el discurso de la dirigencia peronista, la justicia social, la defensa de la soberanía nacional, la integración latinoamericana y la protección del trabajo forman parte de una misma tradición política, razón por la cual el conflicto diplomático con Brasil ocupó un lugar central en una jornada dedicada a recordar el legado de la dirigente más emblemática del movimiento justicialista. La disputa, además, vuelve a mostrar cómo un episodio de política exterior se transforma rápidamente en un fenómeno de circulación masiva en redes y plataformas, con una lógica de amplificación que excede a los propios protagonistas.


