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Cambio de época en un mundo sin reglas

El politólogo y sociólogo Atilio Borón advirtió que el sistema internacional surgido tras la Segunda Guerra Mundial colapsó definitivamente. En el programa ZOOM, sostuvo que el derecho internacional dejó de ser una referencia efectiva, que las grandes potencias actúan sin límites y que el planeta atraviesa una etapa marcada por la militarización, la disputa por los recursos y una profunda batalla cultural. En ese marco, vinculó estos procesos globales con situaciones concretas, como los incendios en la Patagonia, que interpretó como parte de conflictos geopolíticos más amplios.


“El sistema internacional que conocíamos ya no existe”

Para el intelectual, el mundo atraviesa una ruptura histórica profunda: se terminó el orden de posguerra y no hay reglas claras que lo reemplacen.

“Lo que vemos hoy es un escenario donde se impone la ley del más fuerte y donde el derecho internacional dejó de tener peso real”, sostuvo. En ese sentido, explicó que los organismos multilaterales ya no funcionan como garantes de equilibrio ni como freno a las potencias dominantes.

“Se rompió todo”: crisis estructural y fin de las instituciones que protegían

Borón remarcó que la crisis actual no es solo económica o militar, sino estructural. “Se rompió todo”, sintetizó, al describir un sistema global en el que las instituciones internacionales ya no garantizan límites ni protecciones.

Según explicó, se consolidó una lógica en la que las grandes potencias actúan según su conveniencia inmediata. “Estamos frente a una especie de moral del emperador: el que tiene poder hace lo que quiere y no rinde cuentas”, advirtió.

“No hay reglas, no hay árbitros y no hay instituciones que protejan”

En ese contexto, Borón alertó sobre un escenario internacional cada vez más violento e imprevisible. “No hay reglas, no hay árbitros y no hay instituciones que protejan a los más débiles”, afirmó.

La consecuencia directa de este vacío normativo es el avance de conflictos armados, sanciones económicas unilaterales y demostraciones permanentes de poder militar. “El poder hoy se impone por la fuerza”, resumió.

Hegemonías en disputa: “el mundo ya no es unipolar”

Uno de los ejes centrales del análisis fue la disputa por la hegemonía mundial. Según Borón, el poder occidental atraviesa una fase de declive relativo.

Remarcó que el mundo ya no es unipolar. Este reordenamiento, explicó, genera tensiones crecientes y redefine las relaciones entre Estados, bloques económicos y regiones enteras.

“El poder hoy se impone por la fuerza”: militarización global

El crecimiento acelerado de la militarización global, un sistema internacional donde la guerra vuelve a ocupar un lugar central como herramienta política.

A este fenómeno se suma el desarrollo de nuevas formas de conflicto. “Estamos viviendo una guerra algorítmica y cibernética”, explicó Borón, donde el control de la información, la tecnología y los datos se vuelve tan decisivo como el uso de armas tradicionales.

“China no dispara, construye poder”

En contraposición al modelo occidental, Borón destacó el rol de China en el escenario global. “China no dispara, construye poder”, afirmó, al referirse a su expansión económica, industrial y tecnológica.

Para el analista, el avance del mundo multipolar es irreversible. “Occidente representa apenas una parte del mundo”, sostuvo, y subrayó que los países emergentes —agrupados en espacios como los BRICS— concentran cada vez mayor volumen económico, productivo y demográfico.  “El orden anterior no va a volver”, advirtió.

“Nos están incendiando la Patagonia”: recursos naturales y conflicto

Borón vinculó el escenario global con situaciones concretas que atraviesan la Argentina. Al referirse a los incendios forestales, fue contundente: “Nos están incendiando la Patagonia”.

Según explicó, no se trata de hechos aislados ni de simples catástrofes ambientales, sino de conflictos asociados a la disputa por recursos naturales estratégicos. En ese marco, alertó sobre el valor geopolítico de los territorios y la necesidad de analizarlos desde una perspectiva soberana.

Axel Kicillof y el cierre desde el territorio: Ushuaia, soberanía y control estratégico

El programa incluyó al gobernador bonaerense Axel Kicillof, quien retomó el eje de los incendios en la Patagonia y lo vinculó con una disputa estratégica por el control del territorio y los recursos.

En sus declaraciones, Kicillof advirtió sobre la gravedad de la situación y reclamó la intervención del puerto de Ushuaia, al señalar su importancia geopolítica en el extremo sur del país. Subrayó la necesidad de que el Estado nacional y las provincias recuperen capacidad de decisión sobre infraestructuras clave, frente a un escenario internacional cada vez más competitivo y conflictivo.

El planteo del gobernador conectó con el análisis global desarrollado por Atilio Borón en una agenda concreta de soberanía, control territorial y defensa de los intereses estratégicos argentinos.

“Se busca llenar los corazones de odio”: batalla cultural y manipulación

Borón advirtió además sobre una batalla cultural que acompaña estos procesos. “Se busca llenar los corazones de odio”, afirmó, y señaló el uso sistemático de instrumentos de manipulación para justificar políticas de saqueo, exclusión y violencia.

Esta dimensión cultural, explicó, es clave para entender por qué amplios sectores sociales terminan aceptando escenarios de desigualdad extrema y conflicto permanente.

Consecuencias políticas y judiciales migratorias en Minneapolis

Tras los hechos ocurridos en Minneapolis, el accionar de las fuerzas federales de inmigración quedó bajo intenso escrutinio público, político y judicial. En enero de 2026, un agente de ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas) mató a tiros a la ciudadana estadounidense Renée Good, un incidente que desencadenó protestas masivas en la ciudad y críticas nacionales.

El 24 de enero, otro ciudadano estadounidense, el enfermero Alex Jeffrey Pretti, un profesional de cuidados intensivos de 37 años y sin antecedentes penales graves, fue rematado por agentes federales durante un operativo de inmigración en las calles de Minneapolis. Aunque las autoridades federales inicialmente alegaron que Pretti portaba un arma y representaba una amenaza, videos de testigos muestran que estaba sosteniendo un teléfono y no atacó a los agentes antes de ser abatido por ellos.

Ambos casos —ocurridos en el marco de operativos y protestas vinculadas al endurecimiento de la política migratoria— generaron movilizaciones sociales en Minneapolis y otras ciudades de Estados Unidos, así como reclamos de organizaciones de derechos civiles y funcionarios electos para revisar las acciones y el despliegue de agentes federales.

A nivel institucional, el Departamento de Justicia de Estados Unidos abrió una investigación federal de derechos civiles sobre el tiroteo de Pretti para determinar si se violaron las garantías fundamentales de la víctima. Aunque no se produjo una expulsión formal de ICE de Minneapolis, el debate sobre el alcance de su accionar, el uso de la fuerza y el derecho a la protesta se instaló con fuerza en la agenda pública estadounidense.

Este escenario refuerza el eje planteado a lo largo del programa: la crisis de los límites institucionales y la normalización de la violencia como herramienta política, incluso en países que se presentan como modelos de democracia y Estado de derecho.

Presos políticos en la Argentina: criminalización de la protesta y del disenso

En el programa también se abordó la situación de los presos políticos en la Argentina, con referencias explícitas a Cristina Fernández de Kirchner, Milagro Sala y Julio De Vido, mencionados en el marco de un debate más amplio sobre persecución judicial, criminalización del disenso y utilización del aparato penal con fines políticos.

Distintos sectores políticos, sociales y organismos de derechos humanos advierten sobre procesos judiciales y medidas punitivas que consideran incompatibles con las garantías constitucionales y el debido proceso.

Según se planteó, es una dinámica donde el derecho deja de funcionar como límite del poder y comienza a operar como herramienta de disciplinamiento político. En ese marco, la existencia de presos políticos aparece como un síntoma de degradación institucional, en línea con el escenario global .

“Estamos entrando en una sociedad global cada vez más desigual y conflictiva”

Atilio Borón, llamó a comprender estos procesos en profundidad: “No alcanza con describir lo que está pasando; hay que explicar por qué está pasando”.

El análisis completo forma parte del programa ZOOM, conducido por Julieta Fiorentino, donde se abordaron las claves del nuevo escenario internacional, el rol de las potencias y las consecuencias locales de un mundo que ya no responde a las reglas del pasado.

📺 Programa completo

ZOOM – CN2
🔗 https://youtu.be/ttbqsE4QkL8

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