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Transener: la tasación del BICE fijó el precio en USD 206 millones, la “yapa” son los USD 346 millones de reservas

Vendieron la casa con las joyas adentro. El Estado aprobó una reserva de $522.590 millones en Transener, pero los compradores repartieron **$253.536 millones en dividendos apenas un día antes de que la transferencia de la empresa se concretara. La pregunta es: ¿se contabilizaron esas reservas en la venta?

Edison Transmisión S.A., controlada por los hermanos Juan y Patricio Neuss, junto a su socio Genneia S.A., pagaron USD 356 millones por el 50% de CITELEC, la sociedad que a su vez controla el 52,65% de Transener. Al momento de la compra, Transener tenía guardados $522.590 millones en una cuenta de reserva para futuros dividendos, aprobada por el Estado en abril de 2026. Esa cifra representa el 97% del precio pagado.

El 27 de agosto, el directorio de Transener distribuyó $253.536 millones en dividendos. Pero el consorcio no recibió esa cifra completa: su participación indirecta del 26,3% le reportó unos USD 44,5 millones, apenas el 12,4% del precio pagado. La secuencia documental, registrada en la CNV, muestra que el reparto se aprobó un día antes de que Genneia comunicara el cierre de la transferencia. La red eléctrica, mientras tanto, sigue esperando inversiones.

Es como comprar una casa y descubrir, después de firmar la escritura, que había una caja fuerte empotrada en la pared con una parte importante de la plata que pagaste por la casa. Algo parecido ocurrió con la venta de Transener. Y el caso no aparece aislado: en Argentina, las licitaciones públicas vienen arrastrando denuncias de irregularidades similares en los últimos meses.

La reserva que el Estado votó (y ANSES no avaló del todo)

El 30 de abril de 2026, la asamblea de Transener aprobó destinar $522.590.206 a una reserva para futuros dividendos. El acta (documento CNV correspondiente a la asamblea del 30/4) detalla que el resultado acumulado positivo reexpresado ascendía a $533.382.397, y que la moción del accionista CITELEC (donde el Estado tenía el control) fue aprobada por unanimidad. Sin embargo, ANSES, con sus 87.043.370 acciones, se abstuvo específicamente en la delegación de facultades al Directorio para decidir la distribución futura de esa reserva. El Estado, a través de CITELEC, votó a favor de la reserva, pero el fondo de los jubilados ya mostraba su desconfianza en cómo se administraría esa caja.

La Resolución 673/2026 del Ministerio de Economía adjudicó, el 8 de mayo, la venta del 50% de CITELEC al consorcio integrado por Edison Transmisión y Genneia, por USD 356.174.811,78, sin IVA. Fue la oferta más alta de las tres presentadas: Central Puerto había ofrecido USD 301.000.000 y Edenor, USD 230.000.000. El precio base fijado por el Ministerio de Economía había sido de USD 206 millones.

El cambio de control: el 27 de agosto, antes del cierre

El 24 de junio de 2026, los directores titulares de la Clase “A” designados por el Estado, Tristán María Socas y Marcelo Alejandro Corda, presentaron sus renuncias indeclinables (documento CNV 3537603). El 27 de agosto, la asamblea de accionistas aceptó esas renuncias y designó en su reemplazo a César Pablo Rossi y Fernando Mariano Barreto como directores titulares, y a Francisco Cosme José Sersale di Cerisano y Jorge Juan Sandro Agnelli como suplentes (documento CNV 3563404). Ese mismo día, a las 18:48, la CNV registró el cambio de composición del grupo de control (documento 3563030). El Estado ya no tenía representantes en el directorio. La transferencia de acciones recién se perfeccionaría al día siguiente, 28 de agosto.

El reparto: los dividendos que los nuevos dueños aprobaron

El 27 de agosto, a las 18:52, Transener informó a la CNV que sus subsidiarias TRANSBA S.A. y CITELEC S.A. habían aprobado la distribución de dividendos por $76.096.509.500 y $133.261.698.479, respectivamente (documento 3563033). Más tarde, a las 22:45, el directorio de Transener (ya sin los representantes del Estado) aprobó la distribución de $253.535.989.514 en dividendos en efectivo (documento 3563072). Es decir, el 27 de agosto, el directorio que decidió repartir la reserva que el Estado había votado en abril ya no tenía a los directores que el Estado había designado. ANSES, que se había abstenido en la delegación de facultades, votó en contra de los honorarios de los directores renunciantes en esa misma asamblea, pero su voto fue minoritario (87 millones contra 234 millones de CITELEC).

Concepto Monto
Precio pagado por el 50% de CITELEC USD 356.174.811,78
Reserva total de Transener $522.590 millones (~USD 346 M)
% del precio de compra que representaba la reserva 97%
Dividendo total distribuido el 27 de agosto $253.535.989.514 (~USD 168 M)
Participación indirecta del consorcio en Transener (50% × 52,65%) 26,3%
Participación económica del consorcio en el primer dividendo ~USD 44,5 M
% real recuperado sobre el precio de compra ~12,4%

El cierre: el 28 de agosto, un día después

El 28 de agosto, Genneia comunicó a la CNV el perfeccionamiento de la transferencia de acciones (Hecho Relevante – Closing), informando que la operación había sido autorizada por la Resolución ENREGE N° 130/2026 del 19 de junio de 2026. El cambio de control ya estaba registrado, los nuevos directores ya estaban sentados, los dividendos ya estaban aprobados, y recién entonces se comunicó el cierre formal. La secuencia documental es clara: primero se cambió el control, después se repartió la caja, y finalmente se perfeccionó la transferencia.

El cronograma quirúrgico, registrado en comunicados a la CNV y en las resoluciones oficiales, es el siguiente:

  • 30 de abril: el Estado, a través de Enarsa, aprueba destinar $522.590 millones a una reserva para futuros dividendos. ANSES se abstiene en la delegación de facultades al Directorio.
  • 8 de mayo: mediante la Resolución 673/2026, el Ministerio de Economía adjudica la venta del 50% de CITELEC al consorcio Edison Transmisión y Genneia.
  • 4 de junio: se firma el contrato de compraventa.
  • 19 de junio: el ENREGE autoriza la transferencia de las acciones mediante la Resolución 130/2026.
  • 24 de junio: renuncian los directores del Estado Tristán Socas y Marcelo Corda (documento CNV 3537603).
  • 27 de agosto, 18:48: la CNV registra el cambio de composición del grupo de control (documento 3563030).
  • 27 de agosto, 18:52: Transener informa dividendos de TRANSBA y CITELEC (documento 3563033).
  • 27 de agosto, 22:45: el directorio aprueba la distribución de $253.536 millones en dividendos (documento 3563072).
  • 28 de agosto: Genneia comunica a la CNV el perfeccionamiento de la transferencia.

La reserva se armó con el Estado adentro. Los dividendos se repartieron con los nuevos dueños adentro. El 27 de agosto, el directorio de Transener distribuyó $253.536 millones en dividendos, equivalentes al 47% del precio que pagó el consorcio por el 50% de CITELEC. Sin embargo, el consorcio no recibió el 100% de ese dividendo, sino que su participación indirecta del 26,3% le reportó aproximadamente USD 44 millones, es decir, el 12,4% del precio pagado.

El punto que todavía no está cerrado es si el directorio que aprobó el dividendo el 27 de agosto ya tenía representantes de los nuevos controlantes. Es decir, si los nuevos dueños ya estaban decidiendo sobre la plata de la empresa un día antes de quedarse con ella oficialmente.

La “falla técnica” en la apertura de ofertas

La apertura electrónica de ofertas en CONTRATAR, la plataforma digital del Estado, tuvo una falla confirmada por múltiples fuentes. El cronograma establecía que a las 10 se conocerían las ofertas, pero el sistema mostró solo dos: la de Edenor y la de Central Puerto. La oferta de Edison-Genneia no se visualizaba. Poco después, la plataforma se cayó. Cerca de una hora más tarde, volvió a funcionar con la oferta de Edison-Genneia ya cargada, que pasó a ser la ganadora por ser la más alta.

El Ministerio de Economía lo atribuyó a un “problema técnico”. Lo que todavía no está probado es que esa falla haya favorecido deliberadamente al consorcio ganador. Es una hipótesis que esta investigación no da por confirmada, aunque sí vale la pena señalar que el consorcio está vinculado al asesor presidencial Santiago Caputo: según reconstruyó la revista Noticias, los hermanos Neuss son amigos suyos desde la infancia, cuando compartían el country Martindale de Pilar.

ANSES, Pampa Energía y la estructura de control

El consorcio comprador se estructuró a través de Transmisión Eléctrica Sociedad Anónima (TESA), con Edison Transmisión (de los hermanos Neuss) y Genneia (presidida por Jorge Pablo Brito, hijo del fundador de la energética y también vinculado a Banco Macro) como accionistas en partes iguales. Con esta operación, TESA se convirtió en co-controlante de CITELEC junto a Pampa Energía, la empresa de Marcelo Mindlin, que ya era la otra accionista mayoritaria de la sociedad.

El Estado no se retiró por completo de Transener. El Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de ANSES conserva 87.043.370 acciones Clase B, equivalentes al 19,6% de la compañía. Por eso, en el reparto del 27 de agosto le correspondieron cerca de $49.600 millones.

Cobrar ese dividendo no equivale automáticamente a una pérdida patrimonial para el FGS: haría falta comparar el valor de la participación de ANSES antes y después de la desafectación de la reserva, algo que esta entrega todavía no puede afirmar con precisión contable.

La representante del FGS en el directorio, Flavia Vanesa Bevilacqua, también integra el directorio de Pampa Energía como directora suplente, la otra controlante de CITELEC. Doble función, mismo negocio, sin conflicto declarado.

No es un caso aislado

Transener no aparece como un hecho aislado dentro del actual esquema de privatizaciones y licitaciones públicas. Otros casos recientes muestran patrones similares de irregularidades:

Sobreprecios del 4.000%: una auditoría del Ministerio de Salud detectó en la ex ANDIS sobreprecios de hasta 4.239% en insumos ortopédicos, con al menos un exdirectivo (Osmar Caballi) citado a indagatoria y una causa a cargo del fiscal Franco Picardi y el juez Sebastián Casanello.

Direccionamiento de licitaciones en ARCA Santa Fe: el Juzgado Federal N°1 de Santa Fe procesó al exdirector regional Carlos Vaudagna y a otros tres imputados por direccionar durante casi una década la licitación del alquiler del edificio del organismo, con un perjuicio estimado en más de $544 millones y embargos de $20 millones para cada acusado. El juez es Aldo Mario Alurralde.

Triangulación en Junín: el Tribunal de Cuentas de la Provincia de Buenos Aires aplicó cargos y multas por más de $16,8 millones al intendente Pablo Petrecca y a dos funcionarios, por usar a la SAPEM municipal Grupo Servicios Junín S.A. como intermediaria para evadir la licitación pública en la compra de luminarias LED, con un sobreprecio de $12,8 millones.

Licitaciones direccionadas en la Hidrovía: la Hidrovía Paraná-Paraguay está bajo la lupa de la Procuraduría de Investigaciones Administrativas por un proceso que estaría direccionado, y en esa causa también aparece el Grupo Neuss entre los empresarios investigados.

Lo que está probado y lo que falta

Con documentos públicos (la Resolución 673/2026, los comunicados a la CNV, el hecho relevante del 27 de agosto y la participación de ANSES) se sostiene el núcleo de esta investigación: la reserva existía, el Estado la conocía, el dividendo se repartió un día antes de la transferencia, y el timing fue quirúrgico.

La Resolución 2090/2025, publicada en el Boletín Oficial el 23 de diciembre de 2025, establece que “el precio base del referido Concurso Público surge de la tasación efectuada por el Banco de Inversión y Comercio Exterior Sociedad Anónima (BICE S.A.), conforme se detalla en el Pliego que se aprueba en la presente medida”.

La CNV tiene registradas las actas de asamblea del 30 de abril (documentos 3518538 y 3521037) y del 27 de agosto (documentos 3563390 y 3565299). Su contenido —quiénes votaron, qué se aprobó y si $522.590 millones era el total de la reserva o un incremento— es la pieza que falta para cerrar esta investigación.

Lo que no está documentado es si esa reserva fue considerada por quienes fijaron el precio base de USD 206 millones. Esa es la pregunta central: ¿la tasación del BICE, que fijó el precio base, incorporó o no los $522.590 millones que la empresa tenía guardados? La respuesta está en el pliego de la licitación y en el informe del BICE, documentos que el Ministerio de Economía no ha hecho públicos. Hasta que no los tengamos, la investigación sigue abierta.

La jugada: Caputo y el BICE como tasador único

La decisión de que sea el BICE y no el Tribunal de Tasaciones de la Nación el que fijara el precio de Transener no fue casual. La impulsó el ministro Luis Caputo, que creó una Unidad de Valuaciones dentro del BICE en julio de 2025, según consta en la Memoria 2025 del banco. Quien abrió la puerta para ese cambio fue el propio presidente del Tribunal de Tasaciones, Julio Roberto Villamonte, quien decidió de manera unilateral, sin consultar al resto de los integrantes del organismo, que el Tribunal no participara en ninguna de las seis tasaciones del paquete privatizador, según reveló Ámbito el 17 de junio. Recién después entró en escena la Unidad de Valuaciones del BICE para tasar Transener, junto con Nucleoeléctrica, Intercargo, AySA, Belgrano Cargas y las centrales hidroeléctricas de Comahue.

El BICE, que depende de Caputo, tasó así el paquete completo de empresas. Las tasaciones fueron declaradas bajo secreto financiero y resguardadas bajo cláusulas de confidencialidad, lo que impide el acceso público a los criterios utilizados. Ámbito describió el proceso como un operativo de “opacidad”, con información resguardada y sin que se conozca el criterio utilizado por el BICE para valuar los activos de cada empresa.

El precio base de USD 206 millones para Transener no es el único cuestionado. Las tasaciones del BICE ya generaron pedidos de informes en el Congreso (la Comisión Bicameral de Reforma del Estado) y causas judiciales separadas por otras empresas del mismo paquete, como Intercargo (Juzgado Criminal y Correccional Federal N°3) y las centrales de Comahue (justicia federal de General Roca). Aunque ninguna de esas causas menciona puntualmente a Transener, el patrón de opacidad en las valuaciones del BICE es un dato de contexto que esta investigación registra.

“Hecha la ley”

La secuencia de decisiones, registrada en comunicados a la CNV y en la resolución oficial, expone el mecanismo completo: la reserva se aprobó con el Estado adentro, los dividendos se repartieron con los nuevos dueños adentro, y el cronograma fue quirúrgico. La caja fuerte, esos $522.590 millones que el Estado tenía guardados y cuyo tratamiento en la tasación y en el precio de venta todavía no está documentado, sigue ahí, en el medio del salón. En ningún documento público conocido hasta ahora aparece mencionada. Hecha la trampa.

Si la reserva no fue contemplada en la valuación del BICE, y una parte fue distribuida bajo el nuevo control, se configuró un mecanismo de recuperación parcial de la inversión con recursos acumulados en la propia compañía. La caja fuerte, esos $522.590 millones que el Estado guardó y los nuevos dueños se encontraron con la yapa, un día antes de pagar.

La pregunta que sigue abierta no es si el Estado sabía, sino ¿por qué no lo expuso? ¿Quién, el 27 de agosto, votó el reparto de $253.536 millones con el control ya cambiado, un día antes de que la transferencia se perfeccionara? A la fecha, el Ministerio de Economía, el BICE y los hermanos Neuss no respondieron esas preguntas. El acta de directorio del 27 de agosto (documento CNV 3564994), que podría identificar a los responsables de la votación, no está disponible en los registros públicos.

Las respuestas no llegaron. El silencio, también es un dato.

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