Mar del Plata: a 50 años del golpe marcha e interpela
Miles de personas se movilizaron en la ciudad en una de las convocatorias más masivas de los últimos años durante la marcha del 24 de marzo en Mar del Plata. Testimonios en primera persona, dirigentes y organizaciones confluyeron en una jornada atravesada por la memoria y el presente.
A 50 años del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, Mar del Plata volvió a movilizarse con una convocatoria masiva que reunió a organismos de derechos humanos, sindicatos, universidades, agrupaciones políticas y ciudadanos. La ciudad fue parte de una jornada nacional de movilizaciones que tuvo su acto central en Plaza de Mayo y réplicas en distintos puntos del país, bajo las consignas “Memoria, Verdad y Justicia” y “Los 50 no son cuento”.
El golpe cívico-militar instauró una dictadura que dejó alrededor de 30.000 desaparecidos, unos 800 centros clandestinos de detención y un sistema de terrorismo de Estado con secuestros, torturas, asesinatos y apropiación sistemática de bebés. El período estuvo además vinculado al Plan Cóndor, la coordinación represiva entre dictaduras de América del Sur.
La concentración en Mar del Plata comenzó a las 15 y, pasadas las 16.15, la columna avanzó por el centro, extendida por varias cuadras, bajo las consignas históricas “Memoria, Verdad y Justicia” y “Son 30.000”. Distintos medios locales coincidieron en describirla como una de las más numerosas de los últimos años en la ciudad.
“No es un día. Es una vida.” La frase de Emilce Flores Casado condensó el sentido profundo de la jornada y el modo en que la memoria atraviesa la historia personal y colectiva.
Entrevistados y presentes
La jornada reunió a referentes de distintos ámbitos, reflejo de la amplitud de la convocatoria. Entre los entrevistados y presentes estuvieron:
- José Rocha, secretario general de la CGT Regional Mar del Plata.
- Guillermo Bianchi, secretario general del Sindicato de Empleados de Comercio de Mar del Plata y Zona Atlántica (SECZA).
- Gustavo Pulti, exintendente de General Pueyrredón y actual concejal.
- Marta Abachian, periodista marplatense y familiar de desaparecidos.
- Irene Molinari, referente de Madres de Plaza de Mayo filial Mar del Plata.
- Emilce Flores Casado, integrante de Abuelas de Plaza de Mayo.
- Pedro Sanllorenti, secretario general de ADUM.
- Alfredo Lazzeretti, exrector de la Universidad Nacional de Mar del Plata.
- Ana Pecoraro, referente vinculada al Faro de la Memoria.
- Eduardo Nachman, hijo de Gregorio Nachman, actor y director teatral detenido desaparecido en 1976.
También participaron docentes, estudiantes y autoridades de la universidad pública, en un contexto atravesado por el debate sobre su financiamiento.
Memoria y presente
Uno de los ejes más reiterados fue la relación entre dictadura y modelo económico. A 50 años, esa lectura reaparece en un contexto marcado por dificultades económicas, caída del empleo y tensiones en torno al rol del Estado, en medio de un fuerte debate sobre negacionismo y políticas de derechos humanos.
Más allá de los discursos, la escena se construye en los detalles: los gestos, los silencios, las palabras breves. En quienes marchan sin hablar, en quienes sostienen carteles, en quienes se detienen a mirar. Las consignas históricas se repitieron, pero no sonaron igual que otros años: se cruzaron con las preocupaciones económicas del presente, con las discusiones políticas del momento, con la necesidad de volver a explicar qué ocurrió y por qué sigue siendo relevante.
La tarde cayó sobre el centro de la ciudad mientras el recorrido seguía. Guardapolvos blancos con nombres, flores y el número “30.000” se repitieron a lo largo de varias cuadras. No hubo un solo ritmo: hubo columnas, familias, organizaciones, jóvenes y adultos mayores.
En el informe completo, los relatos atraviesan generaciones: exdetenidos que narran en primera persona secuestros, torturas y persecución; referentes de derechos humanos que continúan la búsqueda de identidad de nietos apropiados; trabajadores y militantes que vinculan el modelo económico actual con el de la dictadura; y voces que advierten sobre el negacionismo y la necesidad de sostener la memoria.
A medida que avanzaba, el acto dejó de ser solo recuerdo. Se volvió presente: un espacio donde la memoria se resignifica, se discute y se proyecta.
En Mar del Plata, a 50 años del golpe, la memoria se marcha y se milita.
Mirá el informe completo en ZOOM con Julieta Fiorentino (CN2).


